Documentación 

geodésica

Foto aérea de la zona de Toro Muerto (1955)
Foto aérea de la zona de Toro Muerto (1955)

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Fragmento del mapa 1:100,000 (Aplao 2438 J632)
Fragmento del mapa 1:100,000 (Aplao 2438 J632)

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Uno de los hitos del INC
Uno de los hitos del INC

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Foto aérea de la zona de Toro Muerto (1955)
Foto aérea de la zona de Toro Muerto (1955)

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En el 1998 el yacimiento de Toro Muerto fue delimitado dentro de un polígono de 50 km2 (línea roja en las fotos), área que fue definida por el entonces Instituto Nacional de Cultura del Perú (INC) en su plan para indexar al sitio a la Lista del Patrimonio Nacional (logrado en el 2002). Para ello los empleados de dicha institución tuvieron que realizar prospecciones, definiendo y seleccionando una serie de puntos para la construcción de hitos y paneles (aún visibles) con la finalidad de generar marcas geodésicas.

 

Durante las temporadas 2015 y 2016 el Proyecto Arqueológico Toro Muerto, dirigido por Karolina Juszczyk y Abraham Imbertis, dio paso a la primera etapa de reconocimiento de la ubicación de los hitos instalados por el INC para realizar la nueva malla geodésica y documentar el área del sitio, haciendo uso de una Estación Total.

 

En el 2017 y 2018 el PIA TM prepara un nuevo reconocimiento de los puntos con el GPS-RTK, tarea que le correspondió a Abraham Imbertis y Lesly Tapia (Arqueomática SAC). De esta manera y para lograr obtener la malla se adquirió previamente el documento oficial con los datos del Punto de Orden 'C' - correspondiente al Instituto Geográfico Nacional (IGN) - el cual se ubica en la loza deportiva del poblado de La Candelaria. Así, se instaló el GPS-RTK en dicho punto por más de seis horas para recibir la frecuencia satelital del posicionamiento sin márgenes de error y a tiempo real.

 

Una vez rastreado y fijado el Punto de Orden 'C' se pudo transportar una serie de estos para generar la malla, enlazando, especialmente, siete puntos geodésicos como los principales. Al utilizar programas de sistemas de información geográficas como el ArcGIS, u otros, como, AutoCAD y Google Earth se dio paso a la construcción de la georreferenciación del terreno.

 

Todo este trabajo del mallado y ubicar los nuevos puntos, fueron útiles para colocar coordenadas precisas a cada una de las rocas con petroglifos, como realizar sectorizaciones del sitio. Así mismo, fue imprescindible para realizar los sobrevuelos con los drones (RPA) y obtener los modelos 3D del terreno.

 

Después de realizar la malla geodésica, se necesitó elaborar un mapa detallado del terreno, generando una ortofoto (calibrando miles de fotos aéreas) en un área de 10 km2, además para obtener un modelo 3D de la misma área y/o sectores. Para este trabajo se necesitó de la colaboración del Instituto Geográfico Nacional del Perú (IGN) contando con la participación del Msc. Fabian Brondi, Director del Área de Cartografía Especial de dicha institución, quienes cuentan, además, con las herramientas tecnológicas sofisticadas para este tipo de trabajos.

 

El levantamiento fotogramétrico se realizó empleando una RPA Hexacóptero Abox 6, diseñado y fabricado por la empresa peruana Robotic Air Systems. Dicho ejercicio consistió en tres etapas: Vuelos de reconocimiento, misiones de vuelo RPA y procesamiento en gabinete.

 

Entonces, hasta el 2019, se logró obtener de un área de 10km2 de Toro Muerto (gracias al replanteamiento de la malla geodésica), lo siguiente: coordenadas de cada roca con representaciones (aprox. 2600 rocas), ortofoto, modelos digitales de elevación del terreno, modelos en tres dimensiones y mapa temático escala 1:1000.

 

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